Domingo 05 de julio
ORACIÓN DE LA NOCHE
mi buen Jesús, me has enseñado que la vida seguirá como si nada hubiese pasado; eso me lleva a pensar que soy pequeño y vulnerable, que realmente es un milagro estar en casa.
Señor, nos invitas a hacernos como niños para entrar en el reino de los cielos.
Tu sabes que a lo largo de mi existencia he vivido numerosas pruebas relacionadas con mis amigos, mi familia, mi salud, mi trabajo, mi economía y que todas esas pruebas las he pasado a tu lado y me ha fortalecido en la fe pero también sabes que la razón me invita a preocuparme y a dejarme llevar por las incertezas. Ayúdame a tener un corazón simple como el que tienen los niños para creer en tu Palabra, en tus gestos, en tu voluntad.
Ayúdame Padre a llevar una vida auténticamente cristiana que te sea agradable, una vida en la que me vuelva siempre hacia ti, llena de paz, felicidad.
Haz, Señor, que mi fe esté siempre fortalecida por tu gracia, para que sea una fe capaz de vivir según tus mandatos, para que sea una fe inquebrantable, una fe firme, una fe basada en la esperanza que me permita ir de tu mano por las sendas de la vida, para sobreponerme a las pruebas, para afrontar con entrega los problemas y los desafíos, para vencer las dudas, para ser paciente y esperar tus obras en mi, para que mi vida sea, en definitiva, un reflejo fiel de tu amor incondicional.
¡Bendito y alabado seas mi amado Señor!
Gracias por tu cercanía a lo largo de este día, por tu gran amor y misericordia, y por acompañarme a descansar…por bendecir a mi familia.
Amén.

Ignatius Gonzalez